• III Conferencia Global de Alto Nivel en Seguridad Vial en Suecia

    Delegaciones de más de 140 países asistieron a la tercera edición de la Conferencia Global Ministerial en Seguridad Vial que se realizó en Estocolmo, Suecia, en febrero.

    Fue un evento copatrocinado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) de la que también participaron representantes del mundo de la industria y la investigación, instituciones y organizaciones internacionales como FIA.

    Fue la ocasión propicia para entablar más vínculos estratégicos de cara a los desafíos pendientes para 2030 y para definir la aplicación de comprobadas y eficientes estrategias para salvar vidas. La Conferencia, además, brindó la oportunidad de relacionar la seguridad vial con otros desafíos de sostenibilidad. Por ello, en la denominada Declaración de Estocolmo quedó plasmada, entre las metas mundiales, la importancia de ligar la seguridad vial con la salud mental y física, el desarrollo, la educación, la igualdad entre el hombre y la mujer, el medio ambiente y el cambio climático.

    Latinoamérica tiene mucho por hacer. Por eso, durante la conferencia se subrayó que es inaceptable que se produzcan y comercialicen vehículos más inseguros que en Europa.

    Además, se llamó a poner el acento en la velocidad: se recomendó limitarla a los 30 Km/h de máxima en las ciudades ya que, además de salvar vidas, impacta en la calidad del aire y el cambio climático. “Invitamos a los organismos públicos de todos los niveles a garantizar vehículos y servicios de transporte seguros y durables”, es otro de los puntos destacados de la declaración.

    FIA participó activamente de este evento global. Su Presidente, Jean Todt, que además es Enviado Especial del Secretario General de las Naciones Unidas para la Seguridad Vial, fue uno de los oradores destacados. En su discurso de cierre señaló que “para disminuir las muertes y lesiones en la carretera necesitamos una transformación en el pensamiento. Evolucionar hacia una nueva era que esté fundamental y holísticamente basada en la seguridad”. También indicó que hay que “garantizar que la seguridad sea la fuerza impulsora detrás de la evolución de la movilidad y el transporte. Debemos actuar en nuestra creencia de que el transporte sostenible es posible”, exigió.

    Además, se reunió con los miembros del Grupo de Alto Nivel por la Seguridad Vial de FIA donde, además de resaltar la misión y los logros principales de este equipo, invitó a reflexionar acerca de que no se lograrán sus objetivos “haciendo más de lo mismo. Para reducir las muertes y lesiones en la carretera, necesitamos un cambio radical de mentalidad. Tenemos que estudiar los pilares básicos, nuestros enfoques hasta la fecha, y rehacer los cimientos sobre los que se asientan. Esto significa establecer la seguridad como un valor tan fundamental y no negociable que se convierte en un sello del sistema de transporte por carretera, un activo”, declaró.

    Entre los asistentes a aquella reunión, estaba Jorge Tomasi, Presidente de Automóvil Club del Uruguay (ACU) y de FIA Región IV. Junto al conjunto de Panel de Alto Nivel convino en la necesidad de ser disruptivos e identificar soluciones para poner en marcha un nuevo enfoque que se apoye en el valor de seguridad como un derecho humano.

    En los debates de FIA también se hizo hincapié en la necesidad de que las empresas y los gobiernos se comprometan para lograr un sistema de transporte sostenible, accesible e inclusivo. De hecho, FIA elabora un índice de referencia para evaluar el desempeño de las organizaciones en materia de seguridad vial. En este sentido, los presentes solicitaron que se reforzaran las alianzas públicas y privadas para lograr un cambio a gran escala en los sistemas de transporte.

    Asimismo, los bancos multilaterales de desarrollo representados en el Grupo de Alto Nivel sobre Seguridad Vial de FIA expresaron su voluntad de:

    • Coordinar las actividades ligadas a este tema en los países en los que operan; de intercambiar información para contribuir de manera eficaz.
    • Hacer que los proyectos que repercutan en las condiciones de seguridad en las carreteras incluyan medidas de mitigación para obtener resultados positivos.
    • Apoyar la investigación de soluciones innovadoras para canalizar más financiación privada hacia la seguridad vial.

    Durante este encuentro, asimismo, se analizó el desarrollo de un sistema de recaudación de dinero para el Fondo Fiduciario de las Naciones Unidas para la Seguridad Vial, centrado en el sector privado.

    Así, todas las exposiciones, debates y encuentros que celebraron por y para la Conferencia Global Ministerial en Seguridad Vial, estuvieron orientados a la necesidad de aprender y adoptar las experiencias exitosas cosechadas durante la última década. Pero también en el pedido de redoblar los esfuerzos y el compromiso para reducir al 50 % el número de muertes en accidentes de tránsito entre 2020 y 2030.

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