• Las clases prácticas de manejo tenderán a ser carbono neutral

    En una acción motivada para reducir el daño de la actividad en el medio ambiente, el Automóvil Club de Chile midió, por primera vez, el impacto ambiental que genera su flota de vehículos en las 15 regiones en que dicta el curso de conducción no profesional. Además, asumió el desafío de neutralizar las emisiones de toda su operación para el año 2023.

    El análisis indicó que, en 2020, se emitieron 184 toneladas de dióxido de carbono en las clases a más de 15 mil estudiantes. Además, se utilizaron más de 79 mil litros de gasolina. Por eso, el objetivo es “reducir al año un 10 % el consumo energético de nuestras operaciones”, aseguró Alfredo Lavanchy, Gerente General del Automóvil Club de Chile. Además, aseguró que su “compromiso será permanente” y que adoptaron “una serie de medidas de eficiencia energética para que toda nuestra operación sea carbono neutral en 2023”.

    Por lo pronto, el Club recibió la certificación internacional Carbon Neutral Fleet que acredita que durante 2021 sus automóviles livianos serán carbono neutral. Además, invierte en tecnologías energéticamente eficientes y en un recambio tecnológico en la flota. También estimula la conducción eficiente en todos los procesos formativos de quienes aspiran a una licencia de conducir.

    “Compensamos nuestras emisiones en un proyecto internacional de transporte. Nuestra idea es ir a buscar y generar nuevos espacios que promuevan la movilidad sostenible en Chile ya que existe un desafío pendiente en materia medioambiental”, aseguró Lavanchy.

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