• El legado de la Fórmula E en Chile

    En el mundo está existiendo una transición radical de las ciudades y del transporte hacia una movilidad eléctrica, y como sociedad debemos estar preparados para que ésta se materialice de la manera más eficiente posible. Para resolver el desafío de la electromovilidad en nuestro país se requiere de acciones audaces y coordinadas entre el sector público y privado, y una de ellas, fue la realización de la Fórmula E en Chile.

    Más que un evento deportivola Fórmula E es una importante plataforma para avanzar en el desarrollo de tecnologías de los vehículos eléctricos y generar soluciones de energías alternativas que aseguran una movilidad sostenible en aquellos países donde se alberga esta carrera. Si bien aún no hemos dimensionado como país el  impacto que tuvo y tendrá en el futuro la realización de esta competición para impulsar la electrificación en nuestro parque automotor, en tan sólo un solo día, esta carrera permitió sensibilizar al Estado y a la sociedad civil sobre la importancia de promover tecnologías más amigables con el medio ambiente.

    La Fórmula E no sólo colocó a Santiago en la elite de las ciudades turísticas como París, Berlín, Hong Kong o Nueva York, sino que también se convirtió en una tremenda oportunidad de visibilizar y potenciar la economía nacional, como productores de litio, cobre y en un futuro cercano del cobalto, lo que nos podría colocar en una posición privilegiada para liderar el desarrollo de los principales insumos que necesita la movilidad eléctrica, como es el caso del desarrollo de las baterías.

    A pesar que no se puede desconocer que los cortes y desvíos que se produjeron en la antesala de este evento exigen sacar buenas lecciones en el caso de existir una nueva versión, Santiago lució sus mayores atributos paisajísticos y urbanos en un contexto de vanguardia tecnológica y respeto ambiental, lo que obliga a los santiaguinos a tener una mejor disposición. En los días previos se comprobó que al capitalino no les gusta compartir el espacio público y que tiene una visión muy egoísta de la ciudad, pese a ser un espectáculo ciudadano y que persigue un objetivo mucho más grande: mejorar la experiencia y calidad de vida de sus habitantes a través de tecnologías y formas de movilidad sin emisiones.

    Los autos eléctricos son una industria en pleno desarrollo y se espera que en diez años o antes, la diferencia en el precio entre un auto de este tipo y uno convencional va a ser muy baja. En ese periodo, el 40% del parque vehicular será eléctrico. La movilidad eléctrica será el transporte del presente y futuro, y la Fórmula E marcará un hito para la promoción definitiva de la electro movilidad en todo el país.

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